Historia de un presente de Timothy Garton

Que bonito este libro y cuántas cosas aprendí con él. El escrito de hoy está inspirado en la introducción, que va de la página 11 a la 23 y el libro tiene 490 páginas así que podía escribir muchos textos basándome en él y con mucho aprendizaje significativo. Y es lo que tienen los libros, las publicaciones, que puedes seguir los pensamientos de otros autores, personajes, y ver las perspectivas y hacer esa comparación con la tuya y mezclarte en las emociones que todo esto provoca, a la vez te ayudan a exteriorizar, a saber lo que pasa por dentro en vez de huir ni luchar contra ello, a escucharte, a prestar más atención, a mejorar formas, habilidades de inteligencia emocional, de la mente, la empatía, a exteriorizar vivencias y a comunicarte mejor. Muestran así una visión que nos permite hacer constancia de la misma y del sentir, comprendes los porqués y los como te sientes y se sienten otros ante situaciones similares. Aprendí al leer "historia de un presente" a exteriorizar y a escribir muchos conocimientos que ya sabía, que estaban implícitos.
Lo primero que aprendí con el libro es lo que significa la responsabilidad emocional, estar al servicio de las emociones, hacerte responsable de las emociones y gestionarlas bien, se une aquí el conocimiento intelectual con la sabiduría de la experiencia, se quita esa brecha, se sabe si se puede andar bien el camino y a la vez atravesarlo, se conoce. Son lecciones de vida´auténticas las que se producen en la realidad, conocimiento junto a experiencia, la verdad que se vive. Y es aquí donde se cuestionan muchos hechos vividos, y como se vivieron y los cuenta la historia. A veces oigo contar hechos a familiares, amigos, compañeros, sociales, en informativos y no son así, no pasó como se cuenta, hay una trampa en ese relato, esto lo viví en distintas facetas, me quedé así como asombrada, y ya no encuentras a las personas sinceras, ni a la propia historia, y no confias. Te parece una forma de vencer un momento en concreto del pasado, y que no se hizo bien, y que se quiere validar de una forma externa aún sabiendo como se hizo y que no es como se cuenta, quizás se pretende superar de esa manera el pasado, o recuperarlo, ser protagonistas, sobresalir, tener éxito, comprendí que es una forma de vivir ficticia y de ser irreal, de salir airosos. Hay esa incertidumbre entre lo contado y lo vivido en el pasado, lo que está dando respuesta al presente. Ante esto cabe mirar el hecho de frente y estudiarlo, aprender sobre este tipo de situaciones y darles salida, y poder seguir hacia adelante, con una buena salud mental, tener una buena mente abierta, receptiva y que pueda llevar a vivir bien el hoy, que la vida vaya a mejor y que sea mejor, al menos como queremos vivirla, en paz, en serenidad, sin violencia, ni física, ni psíquica, ni estructural ni espiritual. Con el estudio la cuestión del pasado no es decisiva, se puede comprender y llegar así a un futuro inmediato a la unidad, en el sentido de comprensión y entendimiento del proceso ya sea individual, grupal, social, de desarrollar bien la conciencia y la vida.
Historia de un presente se interpreta como lo que está ocurriendo, lo que se refiere a los acontecimientos actuales. Presente es esa fina línea entre pasado y futuro y que para que sea historia tiene que pasar un mínimo periodo de tiempo, documentarlo y ya se puede considerar ese pasado historia. A la hora de escribir los hechos es una ventaja el haberlos vivido. Se piensa que la historia contemporánea es la mejor por la idea de progreso, a la vez los historiadores llegaron a pensar algo muy raro, que quizás la persona que no estuvo allí sabe más que la que estuvo, que los acontecimientos se entienden más cuanto más alejados se está de ellos. Si no hay testimonio no hay historia y es preferible siempre contar con testigos.
Aprendí que la historia de un presente es pasado, ya no es presente, porque cuando sabemos que es historia ya trata del pasado, de tener testimonio escrito, de haber intervenido directamente. Pone el autor ejemplos entre la historia, la literatura y el periodismo, en el sentido de informar de la verdad, de dar testimonio escrito. El reportaje siempre está escrito por un autor en concreto, que tiene su percepción de los hechos, su estilo, y que se exige un esfuerzo, un trabajo tanto de interpretación como de investigación, como de introducir la experiencia. Que el tipo de verdad que se busca es lo que marca la diferencia. El problema surge cuando no se escriben las experiencias humanas sino las políticas nos dice el autor y es que las experiencias humanas y las políticas son profundas, las primeras son íntimas, de cada uno, sentimientos, emociones, vivencias mientras que las políticas son públicas, destinadas a organizar la convivencia y el poder e influyen en las primeras.
En ambas experiencias hay una dimensión profunda, y cada uno da su versión, ofrece sus propios matices. Ahora bien, quién las escribe deja constancia de hechos más reflexivos, que no se saben, de un camino que conduce al siguiente. A veces se escribe el primer borrador, y luego se quitan cosas que son importantes, entonces ya no es mejor lo que viene después porque ya no estas leyendo el momento en concreto.
En este escrito y a modo de ejemplo yo escribí un primer borrador de la propia experiencia humana y en él daba muchas explicaciones personales del sentir de la "historia de un presente", escribi lo que estaba viviendo ahora, en este momento en concreto, y así estudiarlo para sentirme mejor, a la vez leí el artículo en el periódico del suceso que ocurrió aquí en Oviedo durante las fiestas de San Mateo, el conflicto de los jóvenes que pegaron a otros dos y les arrancaron las pancartas, y ya no me sentí bien y me centré en este hecho, contemplar así la historia de un presente en la calle y en las fiestas, y el tipo de situación, y que decian que eran de buena familia, con una buena posición económica y que no tenían problemas sociales, pero usaron la violencia y en grupo. Entendí que las posiciones ideológicas son profundas y en este caso violentas, con actitudes agresivas, tóxicas, y que el estatus y la posición es muy distinto a la experiencia humana y a lo emocional. Que las protestas en grupo, las de conjunto, las populares se abordan mal, y las estructurales que a veces se hacen así tensas, tóxicas, como las laborales, y luego hay que aprender a desintoxicarse de lo que no sienta bien, a nivel de lo que sea, y creer en una misma, que no afecte a lo emocional ni a la salud, pensar que hay que vivir los momentos con bienestar, a través de la comunicación y del diálogo, resolver los problemas de una forma sana y no así, insana e insensata y de poder, con comportamientos de una forma violenta, irresponsable, agresiva, provocativa, con una atmósfera siempre cargada de presión y tensa, y que es evidente que se hace mal y que no gusta ni permite un buen trabajo ni una vida tranquila. Lleva al pensamiento de erradicar la violencia a todos los niveles, no es buena, viene del pasado, no se puede validar ese tipo de actuación ni este tipo de forma de ser si queremos vivir en una sociedad pacífica, enfrentando las situaciones en un presente como se tienen que hacer en paz y con avances.
"Historia de un presente" es el hoy, quité el primer borrador, el mío personal e íntimo y lo guardé para hacer esta reflexión que me llevara igualmente a vivir el presente en paz aún cuando existe este tipo de violencia fisica, psíquica, estructural, que hiere los sentimientos, las emociones, la tranquilidad, y que dificulta la historia de un presente mejor. Te das cuenta que son acontecimientos actuales cuando tenía que ser historia de un pasado, que las personas siguen con la historia de un pasado y la educación de un pasado que ya no es válida en el presente, que aún siendo de buena familia se defienden con violencia, con agresividad. Que es algo que no se hace bien, que aun no han aprendido a hablar, a comunicarse, a resolver los conflictos de una forma pacífica, a través del diálogo, y de las buenas acciones y no como se hace a través de las sombras, o de actuaciones así violentas. Que no se puede desperdiciar la vida y que esta pasa muy rápido, que parece que hay personas que no quieren dejar atrás la violencia, que no quieren actualizarse, no quieren dejar atrás esa relación de autoridad, de jerarquia, de dominación, de poder, el uso de la violencia para abusar y obtener poder, lo que deshumaniza. Antes la violencia era hombría, se decía "es un hombre". ¿Un hombre era eso?, ¿un ser violento y que podía abusar de su poder a través de la violencia?. De ser así era un hombre del pasado, lo que significa que esos jóvenes viven como en el pasado, y no en un presente.
El hombre del presente ya no es así, y sí lo es no es un hombre, no es aún humano sigue siendo un animal, un salvaje y no ha aprendido de los errores del pasado ni de la historia del pasado. Al hombre del presente se le pide que sea sensato, responsable, activo, que se implique en sus tareas ya sean personales, familiares, laborales, sociales y que lo haga con ternura, con valores humanos y sanos con las personas que le rodean, que conviva, trabaje, se relacione con el entorno y a la vez que sepa utilizar su identidad masculina para el bien, y la ponga al servicio de los suyos y de los demás, que aprenda y se actualice de una forma educada, respetuosa, responsable, y que use su fuerza para el bien, como fortaleza y no como amenaza. El hombre del presente ha cambiado respecto al del pasado y en cambio hemos sido testigos de hombres del presente, de historia de un presente actuando como en historia de un pasado.
En la historia de un presente existe esta relación con el tipo de verdad que se busca, la forma de ser, de sentir, de proceder, de humanidad y que la verdad se comunique de una forma respetuosa y no violenta, ni agresiva, que la violencia, y la agresión se erradique, que es falta de autocontrol, de baja autoestima, de frustracción y de no tener buenas herramientas emocionales. Que ser valiente no es ser violento y no vale la violencia para tomar decisiones difíles que provocan un sufrimiento a los demás, y a la persona misma, a los que rodean, que hay que preferir siempre la paz, trabajar por y para la paz, lo que llena de paz, de tranquilidad, que pueda permitir desarrollarse bien a las generaciones.
Aprendí lo que es a la vez "defenderse de forma agresiva" y que hace mucha gente y sin alterarse y pone un ejemplo el autor cuando un novelista dice "me interesa la verdad no los datos", y a esto lo llama defensa agresiva porque la verdad y la investigación van a la par, se sabe que las grandes verdades se buscan con los datos, que tiene que existir una verdad objetiva. Nos explica que hay postmodernos que están en desacuerdo, que unen la historia mas a la literatura, a esa convicción imaginativa, que a los historiadores hay que juzgarles como autores de ficción y no por una verdad objetiva, lo que significa que mucha de la historia que estudiamos es como los cuentos, que en realidad no son verdad ni sus personajes, nacen de la fantasía, aunque muchos están inspirados en historias reales, en leyendas, en la verdad, en hechos. El ejemplo lo tenemos en la historia de la ciudad de Oviedo que en el texto anterior se mencionaba ser literatura, como de cuento, con muchas historias basadas en hechos reales, nos recordaba la autora del pregón a escritores, que todos ellos forman parte de la historia de la ciudad así como los parques, las plazas, cada calle con su vivienda, con sus piedras, los comercios, los mercados, las escuelas, los edificios, la gente que camina. Apreciamos la ciudad como personaje, dónde a los protagonistas siempre hay alguien que los cuida y los protege, y como en los cuentos se escucha su historia, y se cambia la forma de ver la ciudad y de vivirla a pasar a conocerla, conocimiento más experiencia, a ver cada uno de sus espacios, la forma de vida de la gente, de convivencia, que a veces también te paras a observar y que buscas confiar más para poder actuar aún mejor, con más empatia, con más respeto al lugar y a los que conviven en ella. Te cuestionas aquí siempre tu propia vida.
Aprendi que "escribir mientras ocurren las situaciones es dar la versión sobre lo que está pasando, ya es dejar el momento documentado", pararse en los hechos que son fundamentales, que son importantes. Si no se escriben se olvidan. Rodrigo Cuevas en el concierto de San Mateo decía que él hacía el mamarracho pero con respeto, en el sentido que puede parecer estrafalario, raro, sus gestos, su forma de hablar, de decir y de vestir, con esa picaresca como una forma de ser y de vestir de cabaret, ese decir desenfadado que usa un tono satírico y teatral, y que actúa, se expresa con los gestos, obviamente él es un artista que mezcla la sensualidad, con el humor, y con prendas con corsés, lentejuelas, plumas, que antes no se veían en hombres, pero estamos en la historia de un presente y hoy en día la gente es más libre en el vestir, en el hablar, en el decir, se viste como quiere, y no deja de ser una forma de utilizar el lenguaje coloquial, que parece muy raro pero en realidad es natural, espontáneo, abierto, alegre y esto es lo que parece mal, la forma de ser de la gente, porque de alguna manera el artista incluye, crea, transforma, inspira, motiva y nos aporta lecciones de vida con su experiencia. El artista utiliza la palabra "mamarracho" que puede parecernos no educada, en cambio nos dice que la usa con respeto, porque mamarracho se designa así a la persona que tiene humor, al payaso que hace reir, a los que gesticulan mucho, hablan alto, y que parece que el humor puede verse como en el caso del bable, del asturiano, malsonante, y en cambio ser educado, es la forma de expresarse, de ser y sentir una comunidad, de facilitar la conexión social, parece muy directo pero conecta enseguida con la gente del lugar y es la forma, el como lo hace. l artista expresa así sus desacuerdos y lo hace cantando, dialogando, y vestido así con lentejuelas, texturas y tejidos que utiliza que llevan mucho trabajo, de algun manera está inspirado en el pasado para conectar con el presente de una forma humana y divertida, que hoy el presente ya es así, como la lencería, hay vestidos hoy así que antes eran lencerias y hoy son utlizados para salir, son una forma de vestir y puede parecer imperfecto o de comportamiento extravagante, que realmente puede verse un vestir atrevido, que rompe las reglas del pasado, y saca a la calle aquello que antes se ocultaba, lencerias y vestidos con aberturas, puntillas o flecos, de alguna manera buscan a la vez que las tradiciones no se pierdan. Es el artista un hombre referente que busca de alguna manera unir la historia del pasado a la historia de un presente para que no se pierda el folklore, que une el traje con les madreñes, que es una forma de proyectar y de unir, de combinar prendas que tampoco se quiere que desaparezcan. A la vez se enfrenta de alguna manera al conservadurismo del hombre de antes con el hombre de ahora, y lo hace alegre, con ternura a la vez realiza un papel que no es sencillo, que es transgresor, contemporáneo. Descarta la forma de hablar, de vestir y de ser el hombre de antes como hombría y como virtudes buenas de valentía, de honradez, de valor, de fuerza, de saber enfrentar los conflictos y los problemas. Te das cuenta que la forma de vestir, de hablar, de ser, de actuar informa de la brecha existente en la sociedad de lo material, cultural, de lo moral y social y lo que afecta a las personas, que entiendo se busca que las personas puedan vivir sin tanta brecha y distancia entre pobreza y riqueza.
En historia de un presente hemos sido testigos de la pobreza, de todos los que pasaron a Ceuta buscando una vida mejor, que quieren salir de la miseria, lo que es la indigencia, la calle, las condiciones de vulnerabilidad y de exclusión, que a la vez generan un entorno hostil, que en la historia de un presente aún hay estas realidades complejas. Un escenario experimentado como en Ceuta, se considera algo lleno de sufrimiento, gente que busca otra forma de vida, es algo que parece ficticio, un drama, algo desastroso y es real, y que esta sucediendo ahora, en el presente, lo hicieron a costa de su propia vida, en realidad es algo que no tendría que existir, ese tipo de desesperación, cada cual tendria que poder vivir en su propio pais y si quiere cambiar pasar la frontera sin tener que afectar a la propia vida ni a la de los demás. Se puede aquí empatizar y entender estas circunstancias, sentir dolor y sufrir por ellos pero no se puede comprender que el mundo aún esté así, lo que significa que aún falta estudio y conocimiento de como hacerlo bien. La violencia, el mal, aquí no es una persona, son muchas las que quieren salir de su realidad, y se juntan a otras, y lo hacen así de esta forma que altera el orden, luego están las culturas que no son iguales, las hay aun muy conservadoras, extremistas, lejanas a la historia de un presente de una sociedad donde el hombre y la mujer ya tienen una formación, donde todo el mundo estudia, y se tiene una forma de vida condicionada a la época presente y a la era digital, al mundo actual que se vive, es como ir muy atrás, a un pasado quizás que aún no es tan lejano.
Aprendí acerca del periodismo lo que es el ducodrama, que es tramposo, honradamente tramposo, porque mezcla el rigor con la emoción, permite la recreación, conecta con sentimientos, es como en las películas cuando se utilizan actores para contar hechos reales, a la vez el artista se mete en ese hecho, en esa situación y si no hay registros claros puede dar su versión, su interpretación, e incluso inventarse diálogos. Habla de niveles altos y bajos, me gustó esto porque entiendes que todos se inventan historias y que en los niveles bajos como en la literatura, es ficción, son como las páginas amarillas, a veces sensacionalistas, populistas, y en los niveles altos la gente tiene sus aspiraciones, y se inventan citas, se altera el orden de los acontecimientos, que pasa con muchas tesis doctorales especializadas, academicistas, que incluso no están ni realizadas por la persona misma, y que no las lee nadie.
En realidad en ambos niveles se cruza la línea, no es del todo honesto, es una trampa, y esa trampa se hace bajo una máscara de sobría autenticidad. Para hacerlo bien hay que reordenar todo el material, destacar los elementos. Hacerlo bien es hacer ciencia verificable, una investigación exhaustiva, escrupulosa, que se pueda simpatizar con todas las partes, que tenga una argumentación lógica, llena de vida y obviamente que sea realizado por la persona misma, puede ser con ayuda como una forma de corrección y para que vaya todo mejor, con menos errores.
Nos muestra muchos ejemplos el autor de la historia, de reportajes muy influyentes y que no fueron en realidad así, diálogos inventados, relatos de segunda mano sin ser presenciales, se mezclaban fechas, se añadian detalles, reuniones como celebradas que no se celebraron. Esto me disgusta realmente porque en sí no puedes ni confiar en la historia, ni en el material que está escrito porque depende como se haya hecho, que no plasma la realidad completa y que depende de como se incluía, y si han tenido en cuenta a todos, que en realidad esto también es un tipo de violencia, estructural, política y que parece de ámbito privado, que no se ve pero que existe, que pone barreras invisibles y que mucho se enmascara con enfermedades, que afecta a la salud, a la experiencia humana individual que es emocional y hace un mal funcionamiento, y no te gusta, es una forma de lucha insana, y no has visto relaciones sinceras, que no se hace tampoco de una forma adecuada, pero esto ya es pasado, ya hubo esa lucha, me sirvió mucho la tesis, las experiencias humanas de los entrevistados, para poder estudiarlas y salir de ellas, pero entiendo que esto ya es pasado y que estamos en la historia de un presente, que la vida ya es distinta a la vivida y experimentada en esos momentos. Y, si tuviese que hacer del recorrido del pasado una evaluación pienso que los resultados fueron buenos, con sus más y sus menos, pero hay que pensar que mientras haces el camino estudias y te entrenas lo mejor posible para que salga bien, estar bien, y a todos los niveles, a la vez puedes pensar que no siempre sabes lo que es lo mejor, lo más idóneo, pero si buscas estar y trabajar en paz, tranquila, vivir en paz, y hacerlo con valores y con buenos conocimientos y resultados, con calidad, y esto ya es muy positivo y a la vez si buscaba poder conciliarlo todo familia con trabajo con la vida en general también funcionó, y ahora ya con el paso de los años te emociona pensar que en realidad los resultados han sido estos, el poder vivir tranquila y en paz, llevar la vida personal y conciliarla con el trabajo y el entorno y poder hacerlo de una forma actualizada para una sociedad avanzada y con buenos valores y salud, que siempre el mayor deseo es el de paz, de salud, de tranquilidad, de vivir la propia vida bien.
Aprendí que hay muchos verificadores de hechos que combaten la desinformación, los errores, siempre se dice "según el autor", lo que significa que él es el protagonista de lo que dice, otra cosa es la certeza, que aquí uno se queda a solas con sus notas y su conciencia. ¿De verdad dijo eso?. Hoy en día ya se graba todo en videos, que nos acerca mejor a lo que ha ocurrido, aunque también se sabe que hay montajes manipulados que hacen perder el detalle significativo. Amplía que también se sabe que hay mucha gente que adopta ante cámaras actitudes heróicas, que hacen declaraciones espectaculares, que en situación normal no harían. Es decir que también alteran una realidad. Cada persona tiene su presente y su propia verdad. Para el autor es importante la precisión y nos hace saber que la forma de fiarse no es siempre las grabaciones ni las fuentes ni la comprobación de los datos por muy valioso que sea, nada va a ser totalmente de verdad, hay un margen de error, lo que hace que haya una cierta licencia artística es cuando se hace emocional para que algo confuso se transforme en prosa, en escrito, cuando se mezcla lo humano. La forma de fiarse siempre va a ser la confianza en la persona, que aunque no posea todos los datos no va a jugar con ellos para que tengan un efecto, o en su momento el personaje que representa, en su labor, en su trabajo va a ser honesto con su pensamiento, con sus planteamientos, con su verdad, por ejemplo con los valores y las relaciones humanas sanas que se plantean. Muchos libros de escritores son así, hay datos que en realidad son inexactos, porque perdieron los cuadernos, o no los encuentran escritos donde pensaban pero no hay duda que se esfuerzan en ser exactos para hallar la verdad objetiva. Que saben separar las llanuras de la historia y del periodismo de las montañas mágicas de la ficción. Existe esa frontera entre historia y periodismo y que es tensa y discutida.
En historia de un presente vemos que cada profesión es distinta, tiene sus grados ocupacionales, y un tipo de salario, así las empresas, familias, las formas de vida. Cada profesión tiene su identidad, su imagen, el sentido que tiene de sí misma.
Aprendí que los amigos se diferencian con arreglo a la profesión, si antes había una clase intelectual ahora son universitarios y según sea la formación es su estilo de vida, forma de vestir, la casa, el nivel de ingresos, la actitud, ya sea la profesión que sea y que cada profesión tiene su defecto característico. Nos dice el autor que por ejemplo el defecto de la labor periodística es la superficialidad porque los periodistas tienen que escribir mucho y están sometidos a muchas presiones para cumplir plazos, a veces caen en paracaídas en lugares que no conocen y tienen que informar sobre los mismos, y el defecto del trabajo académico es la irrealidad. Los estudiosos pueden tardar años en terminar, esforzarse para comprobar hechos, examinar y reexaminar para validar hechos, y una vez que terminan parecen que muchas veces validan sin más sin mirar hechos, como si fuera un mecanismo legal, hay algo ahí aceptado que no requiere prueba. En ocasiones esto parece irreal, y que suceda de esta forma, sin comprobar ya alegan. Cada profesión tiene sus virtudes y sus defectos. Viene a decirnos que en los distintos niveles tanto lo sensacionalista como lo academicista tiene su profundidad, y su superficialidad. Lo fundamental es que haya profesionalidad, buenas informaciones, buenas fuentes y servicios, y datos comprobados que mejoren la historia presente. En el presente ya no se tendría que validar la violencia aunque no se haya hecho bien ni llegado bien a esas condiciones, ya es pasado. Hay que intentar tener historia de un presente.
Aprendí que vencer un momento en concreto del pasado, sin asumir la verdad del presente es una forma de especular. Que se dedica tanto tiempo a especular sobre lo que pasó y lo que puede pasar que se olvida del hoy, el presente, que no se tiene en cuenta todo a la vez, lo que significa que hay una fuerte aún dosis de teoría, de abstración y no de realidad, que aún hay una falta de realismo y de transparencia. Las presiones impuestas hacen que aún no se pare en el todo, que no se contemple la totalidad para que realmente haya calidad. Siempre parece que se quiere que algo sea injusto, se sufra maltrato, se viva o se lleve un trabajo injusto, y que luego sea ese mismo personaje, ya sea persona, comunidad, ciudad, pais, donde estén los mejores valores de altruismo, bondad, generosidad, paciencia, de inspiración, y así pensar en vivir con esperanza, con fe, con buen corazón y ya mucha gente se ha dado cuenta de esto, que es una forma de soportar una vida dura y dificil y no buena ante las adversidades, además de que no se lucha por sueños ni buenos proyectos si sabes que siempre va a ser así, y que hay que adaptarse a ese proceso, que no se entiende en ese momento como no se ha tenido en cuenta esto para que en realidad no fuera historia del pasado sino historia de un presente, que se podía haber hecho bien teniendo en cuenta todo y en cambio no se hizo y con una formación de mucha gente grande y adecuada.
Aprendi que está muy bien tener argumentos claros y sencillos, mantener la unidad y la paz como en la familia, en la sociedad, hacer cosas gratis y de una forma altruista, darse a los demás gratis y que todo depende de las prioridades de cada persona. Argumentos claros como por ejemplo la versión de lo que ocurre en la actualidad, donde parece que solo los intelectuales privilegiados pueden comprar los libros que quieren, que es lo que diferencia al rojo del negro, y que tengan mas libertad para ciertas facetas de la vida. Esto puede llevar a actitudes negativas, a no hacer, no participar, a pasar. Que esto supone que en la historia y en la cuestión del pasado haya existido un papel u otro, una historia u otra pero en sí no la real, y que los acontecimientos actuales sean de una forma u otra. Que cuando no tienes nada que ocultar y quieres hacer las cosas bien te encuentras igual con muchas limitaciones y reservas porque la gente no es así, es una forma de proceder inocente, ya que en la vida las experiencias sean íntimas, políticas, profundas son muy superficiales, llenas de silencios, secretismos, ocultamientos, lo que genera actitudes y comportamientos a todos los niveles, y que lleva a climas y ambientes menos auténticos y naturales, a que haya máscara, distanciamiento.
Cada autor que escribe como cada historiador, periodista, dispone de métodos. En la escuela, en las instituciones hay que velar en cada área que son todas muy interesantes por que no haya violencia. El trabajo mal presentado, mal hecho, es como borrador, el que alborota, buscan respuestas que siempre son significativas y que llevan a la enseñanza-aprendizaje, que hay que entender la parte profunda y que parece complejo en cambio no lo es, puede hacerse bien y que haya paz, saber trabajarla, exige mucho estudio, métodos, esfuerzo y experiencia, formas de ser y comportamientos, ampliar perspectivas, no es fácil, es complejo y lento.
Leía hoy una entrevista realizada en un periódico de Extremadura al decano de la facultad de la educación que explica que cada vez se forma a más profesores sin vocación docente, supongo que se refiere a esa alegria e ilusión por enseñar, a esa motivación por ayudar, colaborar, por aprender costumbres, asumir responsabilidades que hacen que la escuela se vea como una familia, que en realidad esto ya es pasado, ya no sirve para el hoy, para la historia de un presente porque hemos sido testigos que el concepto de familia, de educación, de solidaridad, de respeto ha cambiado. Las maravillas de ser parte de la familia que asume responsabilidades que no le corresponden, que hace favores, trabajo extra y altruista, de compromiso, que hoy en día esto ha cambiado, no siempre puede hacerse, y sino se hace llevan a cultura de violencia, a defenderse de forma agresiva, tensa, y que no lleva ni a buenas relaciones ni sanas, que no son vínculos afectivos correctos, esto significa a la vez que la vocación de maestra, de docente haya cambiado y los límites laborales también, porque te puedes llevar muy bien con el alumnado pero no dispones de ese tiempo extra que no está en el contrato ni tienes ese vínculo familiar, cada uno tiene su forma de vida, no existe ese tipo de confianza, se buscan conocimientos y saber y hacer una enseñanza-aprendizaje de una forma pacífica y despues del aula la vida sigue y cada cual tiene su propia vida. Que no hay excusa para trabajar en paz, sin violencia, para hacer lo que hay que hacer y trabajar con valores y con respeto, tampoco hay excusa para trabajar, puede hacerse mejor o peor, como si fuera un borrador con tachones y faltas porque se va a aprender y nos lo explica muy bien el decano, que se puntuó bajo en PISA porque se hace mal, hay que vivir el presente, la realidad y saber ver la capacidad de la persona para resolver situaciones, y esto es lo que está aún cambiando "el modelo competencial". Lo que implica que hay que adaptarse a las realidades, actualizarse y esto no significa como bien dice ni relajarse ni suavizar sino que hay que vivir en la historia de un presente.
Y hay que entender esto, que en sí no es falta de vocación sino que la vida ha cambiado, la escuela, la familia, que ha pasado a ser una vida y un periodo de convivencia, un trabajo conjunto, un trabajo profesional, con sus ventajas e inconvenientes, no es tan fácil, al igual la vida familiar, todo supone trabajo, esfuerzo. Y hay que hacerlo en paz y sin violencia. El reconocimiento, las gestiones, las direcciones, tienen que basarse en esa actualización también, no se puede estar en el mismo nivel de igualdad quien nunca se actualiza al que tiene un bagage grande de trabajo, estudios, actualización.
Comenta que ahora no es como antes, los padres incluso en la Universidad los hay que continuan el estudio con sus hijos, que continuan el hilo, que leen sobre eso, con entender los discursos, lo que supone como dice el autor del libro que todo está impregnado por la propia percepción, por el estilo de cada uno que hace su propia investigación a modo no solo de ocio, o de ayuda sino de investigación, de bagage cultural, yo entiendo esto como una forma de caminar juntos, de ir consiguiendo las cosas y de una forma más fácil ir saliendo de situaciones. Habla de la inmediatez, sabemos que el tiempo es fundamental y la vida pasa rápido, y que si bien muchos trabajos pueden parecer copias de IA cabe el interesarse en sí por la calidad del contenido, por llevar a cabo unas conclusiones que lleven a obtener las propias ideas del alumnado y ayudarlo a involucrarse así en su propia historia.
Tampoco podemos pensar que los mejores profesionales son los de mejores expedientes y que eso es el talento, aquí hay también una gran reflexión de lo que son grupos, castas, ideologias, que parece que permiten llegar a unos y a otros no y hacer así blancos, azules, rojos, negros, esto también son colores, no hay excusa para la violencia, para la inmoralidad, esto no tiene que ser cuestión de economia ni de ser en sociedad sino hay que ser primero persona, ser individual y la escuela está para esto, para ir haciéndose y desarrollándose de una forma pacífica y poder ir caminando en la vida realizando esa búsqueda hasta llegar a ser aquello que se quiere ser y como se busca, como se tiene que hacer.
Para finalizar decir que el día uno de octubre fue el día internacional de la no violencia, dar las gracias al autor por el libro, por las enseñanzas que deja acerca de la paz, que ya siendo conocedores del pasado se pueda tener en cuentas las enseñanzas para aprender a vivir con una paz duradera la historia de un presente. Comentar que aprendí muchas cosas con él, la primera y fundamental a exteriorizar mas pensamientos, a seguir leyendo con la bondad de practicar la empatía. La introducción del libro me llevó a sacar y exteriorizar verdades vividas. Desde mi punto de vista la violencia no tendría que existir, ni el mal, son circunstancias que se hacen sin razonar, algo descontrolado, son la obra de alguien que va buscando algún propósito, a la vez destruir, debilidad, hacer daño, hacer que la mente de otros se tambalee, que se hace sin ética. Y luego hay que salir de estas situaciones que realmente no son las mejores. Desde la escuela, desde las edades tempranas tiene que existir la conciencia de unas normas, de unos valores, de unos comportamientos y actitudes que no conduzcan a la violencia, a la agresividad, que no sean tóxicos, que favorezcan el poder vivir bien, con respeto, paz, en libertad, hacer posible que se pueda vivir sin violencia, sin robar, sin mentir, sin hacer el mal, sino con respeto y que lo intelectual aunque sea humano, individual o social, político, religioso, como sea que se haga con honestidad, que pueda proteger y mejorar las formas de vida. Buscar el bien, la verdad, nos da buenas razones para vivir, para querer ser más sabios, más perfectos, quizás hay que reconceptualizar y resocializar el concepto de respeto, los modelos de respeto, los educativos, los amorosos, a la vez los estructurales, los espirituales, los que no se consideran válidos ya en el presente por ser agresivos, violentos, que afectan psiquicamente. Buscar los modelos que lleven a una sociedad donde las personas se puedan relacionar de una forma pacífica y sana hayan vivido la historia que hayan vivido, que puedan aspirar a vivir una adecuada historia de un presente, de un 2026.







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